
Un pájaro transparente eleva el iris
Sobre la geografía crónica
Un pulido obturador de ojo perfecto
La dimensión oculta estremécese de lujuriosa libertad
Las plumas de un petrel dejan caer el hambre de mi mismo
Sobre todas las medidas temporales y
El arcano pálido en el fondo del nido rueda
Su desconocida historia
Cultivada en la menguante
Alguna vez
Me fueron prestadas las alas de un ángel
O de un arcángel
O de cualquier pájaro celeste
Cuyo nombre habré de preguntar a Ramón Riquelme
Quien guarda todo en un apolillado cajón de alerce maduro
Repleto de sonidos del tiempo primogesto
En los senderos de “Atenea” la antigua
Donde terminaban retumbando sus pasos
En medio de toda la buena poesía de los buenos tiempos
La de Quezada el de Arúspice
La de G. R.
Cuyo nombre no me atrevo a pronunciar
Y de tantos otros
Que hospeda Ramón en ese cajón de alerce maduro
Habré de preguntar a este Ramón de vuelo fino
Sobre las alas del ángel y de la magia ocult6a
En el vientre de los cacharos de greda de Quinchamalí
Por ahora
Junto al portón la tierra bebe el rojo vino
En la misma copa de mi padre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario