
La palabra ya no es palabra en tus designios
Escapa de tu oído donde anidaba antes de amarte
Se revuelve como víbora
Desbordada de ira
O rata royendo el centro de mi sombra
Hay un pequeño puñal
Que esgrimes en cada verso sin misericordia alguna
Y lo lanzas en estocadas siniestras
Sobre el paisaje donde asiento una página abierta
Al abecedario del otro idioma
Allí dibujé un cálido sol en tu gélido invierno
Y en tu escarchada soledad entibiada en mis manos
Pero, el veneno pudo más en tu frágil universo
Derrumbado como hoja muerta
a comienzos del Otoño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario